
Fe,
angustia, desesperación y lucha
La historia del drama de una
familia, por los quebrantos de salud de un ser querido. Un abuelo, padre y tío
ejemplar. El claro ejemplo del deseo por vivir.
Por: Alberto Jiménez
Álvaro Acosta, un hombre de
56 años y oriundo del municipio de Aracataca, vive días de angustia por
consecuencia del mal estado de salud en el cual se encuentra su padre, Manuel
Salvador Acosta Charris, quien se encuentra recluido en la Clínica El Prado de
la ciudad de Santa Marta, debido a una isquemia cerebral. Su rostro refleja la
impotencia de no poder hacer nada por el hombre que lo educó y siempre infundió
valores para que llegar a ser un hombre de bien, y quien además, desde hace 26
años se convirtió en padre y madre para sus 16 hijos, debido al fallecimiento
de su señora esposa.