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jueves, 27 de noviembre de 2014

Avendaño Erick, Crónica sobre un deportista



Adrie Bueno

Pasión desde los tres años
 
 
Enamorado  de la Comunicación Social y Periodismo, pero entregado y apasionado vive Adrie.

Por: Erick Avendaño
Adrie Anders Bueno Atencio es un joven de 21 años, nacido el 21 de octubre de 1993 en la ciudad de Santa Marta, criado en el barrio la Ciudadela por su padre llamado José Lorenzo Bueno Martínez  y su madre Evelis Atencio Bolaño y su hermano mayor Aldair José Bueno Atencio estudiante de la Universidad Sergio Arboleda.

Avendaño Erick, Crónica sobre una calle


La calle más transitada de Santa Marta
Camino hacia el saber
La calle que da paso a la entrada de la Universidad Del Magdalena, es por donde conducen la mayoría de jóvenes de la ciudad de Santa Marta y de otras ciudades o pueblos.
Por: Erick Avendaño
Desde las 5:55 am todos los días se abren unas puertas enormes que al entrar en ellas transportan a cualquier persona a un mundo de conocimientos y saberes. 
En esta calle no importa si eres blanco, si eres negro, si eres indígena o si eres de otra ciudad o pueblo; puesto que allá dentro de ese otro mundo se vive un ambiente de paz, tranquilidad y alegría por todos lados. De esa calle la cual hablo, es la calle que lleva a la Universidad del Magdalena.

Avendaño Erick, Crónica sobre un personaje


En el vallenato “el niño del acordeón”

Por: Erick Avendaño

Henky Durán Parra, de 26 años de edad de la ciudad de Santa Marta. Su madre, mujer nacida en Bolívar y su padre bumangués.

De pequeño brotó, de un momento a otro, gusto por la música vallenata. Con tan solo cuatro años de edad realizó con un trozo de cartón y crayolas, pintó botones y rayas tomando forma de acordeón, los sonidos lo hacía con la boca imitando cada uno de sus tonos.

 

Avendaño Erick, Crónica de El Rodadero


Trenzas, celos e historia

Por: Erick Avendaño

Una mañana, en la hermosa playa de El Rodadero, caminando con unas chancletas rosadas que, de tanto ser usadas, la arena caliente al caminar levantaba. También llevaba un leggins azul, muy pegado a sus piernas el cual dejaba ver sus grandes caderas y, para combinar su atuendo, una blusa escotada con aspecto de piel de tigrillo. Llevaba en su cabeza un sombrero de paja para cubrirse del picante sol.